Queja y Menoscabo

Quejas y Menoscabo

Quejas vs Responsabilidad

Muchos de vosotros habréis oído o leído que quejarse no es bueno, incluso puede que hayáis llegado a esa conclusión por experiencia propia, también que hayáis visto en las RRSS propuestas animando a eliminar la queja de vuestro discurso durante varios días o semanas… ¿Pero por qué es tan malo quejarse?

Para entenderlo, como casi todo en psicología hay que “mirar” al fenómeno en un contexto amplio y en relación a otro elemento, concretamente, la responsabilidad. Es precisamente ella la que resulta minada al recurrir a la queja de manera habitual.

Hay lamentos que son “inocuos”como por ejemplo expresiones del tipo ¡Uf, qué frío hace hoy! Inocuos porque se emiten en situaciones banales, normalmente como muletilla para iniciar una conversación y su simbolismo es prácticamente nulo. Y sobretodo porque su función no tiene nada que ver con asumir el papel de víctima.

El victimismo… Ahí está el quid de la cuestión.

La queja te pone en el papel de víctima, te resta poder, dado que implícita y a menudo inconscientemente asumes que no tienes otra opción que someterte a fuerzas que escapan de tu control. Cuando te quejas envías el mensaje de “que no puedes”. Así la queja te debilita incubando fácilmente el resentimiento que a la postre se transformará en cinismo y/o amargura.

Toda víctima necesita de alguien que la rescate al contrario de una persona responsable que entiende que la inmensa mayoría de los resultados que obtiene en su existencia dependen casi exclusivamente de ella. Esta es una postura poderosa ante la vida…

La queja desvía tu atención de lo importante, te “embarra”, mientras que la responsabilidad te prepara para la acción.

La queja te resta energía.

Cansa a los demás.

En los equipos favorece el chismorreo y sustrae intensidad al rendimiento.

Te hace parecer una persona menos interesante.

Además, la queja corre el riesgo de convertirse en un hábito y como tal, inconsciente y dependiente del contexto en general y particularmente de la presencia de determinadas personas.

Por último, aclarar que no es lo mismo una queja, un no puedo, que una reclamación, que implica una asunción de responsabilidad, un primer paso orientado a la acción, una exhibición de poder.

P.S. Si quieres aprender a incorporar la responsabilidad a tu vida, no dudes en contactarnos.

10 Cosas que dejar de hacer para ser feliz en 2017…

A veces, ser feliz no es cuestión de sumas, sino de restas…
1.     Culpar a los demás.
Si dejas de culpar a los demás por lo que “sale mal”, quizás encuentres aquello en lo que mejorar.
2.     Tratar de impresionar.
A la gente puede que le gusten tus cosas, pero le gustarán esas –tus cosas- no necesariamente tú.
3.     Aferrarse a lo conocido.
La ausencia de miedo e inseguridad no es lo mismo que felicidad, puede ser un primer paso pero insuficiente.
4.     Interrumpir a los demás cuando hablan.
     ¿Quieres que los demás se sientan bien consigo y por tanto contigo?
5.     Quejarte.
     Sé inteligente emocionalmente y no permitas que tus propias palabras te hundan en el desánimo.
6.     Controlar a los demás.
Al único que puedes controlar es a ti.
7.     Criticar a los demás.
     Mejor aprecia las diferencias.
8.     Sermonear.
¿De verdad quieres que los demás te escuchen…?
9.     Quedarte “enganchado” al pasado.
     Lo pasado, pasado está, no  permitas que defina quien eres.
10.   Comprar cosas innecesarias.
      Menos es más…

Coaching Vs Psicoterapia

Una de las diferencias entre el coaching y la psicoterapia es que el primero es esencialmente proactivo, mientras que la segunda suele ser reactiva. Otra diferencia es que el coaching suele abordar cuestiones directamente relacionadas con el puesto de trabajo, pero necesita de habilidades psicoterapeúticas si el problema tiene causas profundas o se remonta a la infancia…

Extraído de Coaching, John Withmore. Cofundador y principal experto en la materia.

¿Se puede prevenir el Trastorno Obsesivo Compulsivo?

Trastorno Obsesivo Compulsivo, TOCSi haces una búsqueda en la WEB la respuesta casi invariablemente es no. Desmontemos -o al menos maticemos- ese “aserto”.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que los TOC’s están encuadrados dentro de los trastornos de ansiedad y una cosa es segura, las personas predispuestas a sufrir TOC’s aumentan exponencialmente las posibilidades de sufrir el trastorno cuando están ansiosas; luego primer consejo para prevenir la aparición de TOC’s: evita la ansiedad

¿Puedes obsesionarte con algo que desconoces? No. ¿Acaso puede obsesionarse un miembro de una tribu aislada en la Amazonia con tener un accidente de tráfico en una autopista alemana? No. Pues ya sabes, “ojos que no ven, corazón que no siente”, así que segundo consejo: no alimentes tu imaginación… no veas películas extrañas, no leas cosas raras, etc.

Por último y no por ello menos importante: estate al tanto de cuando un comportamiento empieza a convertirse en “inevitable”. Ahí está la línea roja, si cedes, si abrazas el nuevo hábito, te pasarás de las fantasías y preocupaciones normales a la trampa del TOC.

¿Podría padecer un Trastorno Obsesivo Compulsivo (T.O.C.)?

Trastorno Obsesivo Compulsivo

¿En demasiadas ocasiones te sientes muy incómodo, angustiado cuando dejas de controlar, prevenir o facilitar algo? ¿También cuándo “necesitas”remediar los efectos negativos de algún acto o pensamiento? Si es así y además te sientes compelido, “obligado” a ponerle remedio a tamaña desazón quizás estés desarrollando un Trastorno Obsesivo Compulsivo (T.O.C.).