EsquEzofrenia

Es que… Es que… Es que…

El otro día, oyendo la radio, escuché el término Esqu”e”zofrenia y la verdad es que me hizo gracia, lo vi acertado.

Menos gracia por supuesto, le hará al que sufra de este “mal”.

Justificarse, o mejor dicho, la necesidad de aprender a no justificarse continuamente es un tópico del entrenamiento en habilidades sociales. Tanto que forma parte de los derechos asertivos que todos deberíamos reconocernos (y poner en práctica): El Derecho a No Justificarse.

Cuando te justificas innecesariamente, lanzas varios mensajes:
• Necesitas la aprobación de tu interlocutor, haciendo ver además que su opinión probablemente es más importante que la tuya.
• Pone al descubierto cuáles son tus prioridades. Por ejemplo, si dices “Es que no he tenido tiempo”, evidencias que había alguna cosa que te interesaba más que esa otra .
• En general podría decirse que te delatas como alguien que no acaba de gobernar su vida…

¿Y cómo acabo con este mal?
De manera resumida: aprendiendo a ser el responsable, el “contable” de tu propia vida; aprovechando cada oportunidad que te brinde el día a día, para afirmar tu criterio, tu postura, tu individualidad…

¿Quieres saber más acerca de cómo conseguir el verdadero cambio personal, duradero y completo? Mándanos un correo a: rrhh@sensus.es

Sobre El Compromiso…

Compromiso II

 

 

 

 

 

 
Muchas personas creen que el compromiso es una cuestión de tiempo invertido en “quien o lo que sea”… Pero no es así. Tiene más que ver con esa decisión de cerrar todas las puertas, de decir que no a las otras opciones, de dejar de atisbar nuevas posiblidades y entregarte por completo a lo que sea que te hayas comprometido. Es todo o nada.
Si no lo haces de esta manera, si dejas la puerta abierta, el poder -tu poder- se escapa entre tus manos. Pero, ¿de dónde viene tu poder? Por ejemplo de la aceptación de que eres el dueño de tus decisiones…