Coaching Vs Psicoterapia

Una de las diferencias entre el coaching y la psicoterapia es que el primero es esencialmente proactivo, mientras que la segunda suele ser reactiva. Otra diferencia es que el coaching suele abordar cuestiones directamente relacionadas con el puesto de trabajo, pero necesita de habilidades psicoterapeúticas si el problema tiene causas profundas o se remonta a la infancia…

Extraído de Coaching, John Withmore. Cofundador y principal experto en la materia.

¿Se puede prevenir el Trastorno Obsesivo Compulsivo?

Trastorno Obsesivo Compulsivo, TOCSi haces una búsqueda en la WEB la respuesta casi invariablemente es no. Desmontemos -o al menos maticemos- ese “aserto”.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que los TOC’s están encuadrados dentro de los trastornos de ansiedad y una cosa es segura, las personas predispuestas a sufrir TOC’s aumentan exponencialmente las posibilidades de sufrir el trastorno cuando están ansiosas; luego primer consejo para prevenir la aparición de TOC’s: evita la ansiedad

¿Puedes obsesionarte con algo que desconoces? No. ¿Acaso puede obsesionarse un miembro de una tribu aislada en la Amazonia con tener un accidente de tráfico en una autopista alemana? No. Pues ya sabes, “ojos que no ven, corazón que no siente”, así que segundo consejo: no alimentes tu imaginación… no veas películas extrañas, no leas cosas raras, etc.

Por último y no por ello menos importante: estate al tanto de cuando un comportamiento empieza a convertirse en “inevitable”. Ahí está la línea roja, si cedes, si abrazas el nuevo hábito, te pasarás de las fantasías y preocupaciones normales a la trampa del TOC.

¿Podría padecer un Trastorno Obsesivo Compulsivo (T.O.C.)?

Trastorno Obsesivo Compulsivo

¿En demasiadas ocasiones te sientes muy incómodo, angustiado cuando dejas de controlar, prevenir o facilitar algo? ¿También cuándo “necesitas”remediar los efectos negativos de algún acto o pensamiento? Si es así y además te sientes compelido, “obligado” a ponerle remedio a tamaña desazón quizás estés desarrollando un Trastorno Obsesivo Compulsivo (T.O.C.).

¡Cuida Tu Lenguaje! Crea Realidades…

Lenguaje crea realidadTodos podemos estar de acuerdo en que existe una realidad ahí fuera, independiente de nosotros, un “mundo”con el que nos relacionamos, aceptamos o no, nos gusta o disgusta, etc. Pero ¿qué ocurre si digo que el ser humano puede crear realidad, que cada uno de nosotros puede crear su propia realidad? Me explico: “cada persona no sólo puede describir la realidad -a través del lenguaje- sino que además puede crearla -también a través del lenguaje”-. Es decir podemos y de hecho lo hacemos constantemente, usar el lenguaje como herramienta para crear realidad, para crear mundo con el que relacionarnos. ¡Cómo…? Sí eso es. ¡Moldeamos nuestra experiencia con el mundo en base a las historias que nos contamos a nosotros mismos, de nuestro “discurso interior”!
Veámoslo con más detenimiento porque es algo importante, poderoso. No estoy hablando de tonterías como: “dite que vas a acertar la combinación de La Primitiva que al final acabarás acertando”, eso sería fantasear; sino de crear o eliminar posibilidades. Para ello hemos de entender una de las estructuras que conforman el lenguaje: las valoraciones (evaluaciones u opiniones).
Las valoraciones, constituyen opiniones, puntos de vista, etc. desde las que se actúa, desde las que se abren unas posibilidades de relacionarse con el mundo o no. Por supuesto como opiniones que son, no tienen que ser verdaderas o falsas, pero desde ellas “puedes moverte”. ¿Qué ocurriría si te dijeras a ti mismo que no puedes o que no debes hacer tal o cual cosa? Pues que esa cosa, ese asunto, nunca existirá…

Entonces… ¿vas a crear alguna posibilidad mañana, dentro de un rato?

¿Por qué hablar -con alguien- de lo que nos duele nos hace sentir mejor?

Estamos habituados a oír cosas como: “deja salir tus sentimientos; ventila tus emociones; la tristeza compartida es menos tristeza, etc.” Consejos que a todos nos suenan, pero que no sabemos realmente a qué responden.
En mi opinión, el mero hecho de hablar, aunque pueda suponer un primer paso hacia la solución de una situación ansiógena o el exponer y quizás concretar los motivos de tu tristeza; no resulta tan potente -o al menos muy poco más, dependiendo del caso- como el ser escuchado por una persona que acoja tu mensaje con afecto y comprensión. Probablemente el mejor “calmante” que se conoce…