Amor y Salud

¿Afecta el amor a la salud?

Pues parece que sí… Y mucho.

En 1939 comenzó un estudio (todavía continúa) en la Harvard Medical School con 724 hombres en la veintena. Acordaron someterse a toda una serie de pruebas médicas cada dos años.

He aquí algunos resultados extraídos por George Vaillant quien dirigió el estudio durante un largo período:

  • El amor reduce la presión arterial, el ritmo cardíaco y la tensión muscular
  • Estar (bien)casado a los 50, predijo salud mental y física a los 80 mejor que el ejercicio, el peso o los niveles de colesterol
  • Disfrutar de una buena relación a los 80 protege el cerebro
  • En general las personas que están mejor conectadas socialmente -amigos, familia, comunidad- no sólo son más felices, sino que tienen mejor salud y viven más años

Nota: el estudio“no iba sobre el amor”, pero se topó con él.

¿En general se debe confiar en los demás (II)?

En el título de la entrada ¿En general se debe confiar en Los demás (I)? puse ¿se debe confiar?, a propósito. Evidentemente todos sabemos que se puede, pero escribo estas líneas para persuadirte de que debes. Uno de los pocos “debes” que merece la pena por cierto.

Confiar vs Confianza. Verbo vs Sustantivo…

Confianza implica objetivación, es decir cosificación, tratar la confianza como un objeto que puede incluso perderse o quizás como un sentimiento, voluble por tanto. Tienes que ganarte mi confianza, inspira confianza, etc. Son ejemplos de esta visión -habitual- del asunto.

Confiar, por el contrario implica hacer algo. Yo (tú) lo hago. Yo confío en que seas puntual (porque te comprometiste con ello), por ejemplo. Es decir una evaluación que yo hago de tu comportamiento.

¿Cuál de estas visiones es más poderosa? ¿Cuál otorga más control? ¿Cuál “da más juego”?

Saludos. ¡Confíen!

¿En general se debe confiar en los demás (I)?

Ahora que termina la Semana Santa quizás sea un buen momento para preguntarse esto, tan bueno al menos como cualquier otro.

Para empezar y motivarte un poco te diré que las personas inteligentes confían más en los demás que la media; acto seguido te pongo al corriente de que los confiados son más felices y están más sanos. Para terminar, hay estudios que han encontrado que ¡para colmo! los que confían suelen ser más proclives a emprender negocios y a ejercer como voluntarios… Pero no seamos egoistas, resulta que por encima del nivel individual, las sociedades que mantienen altos niveles de confianza: tienen instituciones públicas más eficientes, más “Capital Social” (el grado de colaboración entre los diferentes grupos de un colectivo humano y el aprovechamiento de las oportunidades surgidas a partir de ello) y ¡mayor crecimiento económico!

Contiuará…